“A Menem lo acompañaron todos los que hoy están en el gobierno”
Luego de ganar la interna bonaerense, asegura que la UCR competirá con el kirchnerismo por el mismo electorado. Dice que Cobos se equivoca al plantear una elección interna y que el candidato debe ser el mejor posicionado ante la opinión pública.
Ricardo Alfonsín ganó con contundencia la interna del radicalismo bonaerense y no puede ocultar su euforia. El miércoles, a tres días de ese triunfo, rompe con su promesa de dedicarse por una semana sólo a dormir, comer y fumar y dejar la política de lado.
Nos atiende en el living del departamento de la avenida Santa Fe que su padre, Raúl Alfonsín, utilizó durante décadas para recibir a sus correligionarios. Sigue ansioso, no para de fumar un cigarrillo tras otro. Sabe que buena parte de su partido lo quiere como candidato presidencial para contrarrestar a Julio Cobos.
“¿Te puedo sacar otro? Sí, dame porque estos son fuertísimos, me hacen pelota”, dice al comienzo de la entrevista y toma un Marlboro suave en lugar de uno de los fuertes.
-¿Qué proyección nacional tiene su triunfo?
-La proyección nacional está dada en la construcción de un espacio nacional interno que tuvo como propósito terminar con la tendencia a la provincialización que se estaba dando luego de 2001; como un reflejo defensivo los dirigentes se habían refugiado en sus provincias y en sus municipios. Construimos con Gerardo (Morales), Ernesto (Sanz), Mario Negri, Ángel Rozas, Ricardo Gil Lavedra un espacio que en primer lugar procurara vencer esa tendencia y recuperar la dimensión nacional.
También teníamos por objeto recrear un espacio progresista que recuperara la vocación de poder y posicionara a la UCR en el espacio de la centroizquierda para competir con esta suerte de impostura política que es el Frente para la Victoria, que pretende adueñarse de esa bandera.
-Ese proyecto ¿apunta a la presidencial que viene?
-Respecto de 2011 yo dije hasta el cansancio que esto no tenía efecto alguno. Los amigos de Julio Cobos cometieron un error en introducir esa cuestión.
-Sin embargo, parece haber tenido ese efecto. El propio Cobos acusó el golpe.
-La atención sobre este punto es precisamente producto de ese error que cometieron: hacer aparecer a esta elección como un primer test para 2011. Yo había hablado con ellos y con el propio Cobos: acá había una cuestión estrictamente bonaerense. Queríamos discutir qué ha pasado en el partido para que nos hayamos alejado tanto de la sociedad y qué había pasado para que los radicales se enojaran tanto con el partido.
-Pero ahora el propio Cobos lo desafía con una primaria de cara a 2011.
-Yo no coincido con él. Creo que lo mejor sería que el candidato del Acuerdo Cívico y Social (ACS) sea aquél que mejor esté en la opinión pública, pero siempre y cuando dé las mismas garantías políticas, programáticas e institucionales que el resto de los candidatos. Someter a una elección interna a quien mejor esté me parece que es complicar innecesariamente las chances de un triunfo electoral. Pero bueno, si no se lograran estas condiciones, habría que dirimirlo en una interna.
-¿Cobos da esas garantías?
-Cobos adscribe al pensamiento socialdemócrata. De todas maneras, estas cosas se pondrán de manifiesto cuando empecemos a discutir los programas y las propuestas para 2011, las políticas de alianzas, las posiciones de cada uno en el partido y en el ACS.
-Pero los socialistas y la Coalición Cívica, que son los socios de la UCR en el Acuerdo Cívico, no lo quieren a Cobos. Hermes Binner y Elisa Carrió lo reiteraron.
-Ante este tipo de dificultades hay dos maneras de reaccionar: una es bajar los brazos y esperar que las cosas se produzcan por sí solas. La otra, es hacer política: dialogar mucho, ganar mayores niveles de confianza, reducir preconceptos, trabajar el programa, elaborar agendas legislativas, organizar actividades juntos, sin discutir candidaturas y hacer una buena caracterización ante la sociedad de qué es el Frente para la Victoria.
Porque si el Gobierno sigue teniendo éxito en su intento de presentarse como un espacio progresista, la salida (el resultado de las urnas) puede venir por derecha. Y eso sería malo para el país. Después de todas estas actividades, que deberían fortalecer al ACS, empecemos a discutir candidaturas.
-¿Cuándo debería el Acuerdo Cívico y Social definir su candidato?
-Por lo menos cada una de las fuerzas y luego iniciar conversaciones para ver si podemos consensuar entre todos, a más tardar en febrero. A la interna abierta podríamos llevar una lista consensuada. Algunos piensan que eso no garantizaría una concurrencia importante porque no habría nada en disputa pero nos obligaría a trabajar más para que hubiera muchísima gente votando.
-En defensa de internas, Cobos dijo que para ganar un mundial hay que ganar todos los partidos.
-No hay que discutir eso ahora. Hay que discutir cómo ampliamos el Acuerdo Cívico a otras fuerzas políticas, movimientos sociales, movimientos de la producción que puedan comprometerse en la construcción de un frente progresista nacional que remplace al Gobierno. No para hacer todo lo contrario sino para continuar haciendo lo que se ha hecho bien, dejar de hacer las que se hicieron mal y hacer las muchísimas que no se han hecho.
-Hace dos o tres años ¿se imaginaba que el radicalismo iba a estar tan dinamizado como hoy?
-Siempre creí que se iba a recuperar pero era imposible prever la (votación por la resolución) 125, que el 25 aniversario de la democracia se diera en el contexto en que se dio, el fallecimiento de Alfonsín. Todos estos hechos contribuyeron a la recuperación del partido.
-¿Cómo harán para superar el fantasma que azuza el kirchnerismo de que los radicales no pueden gobernar y que los únicos que pueden hacerlo son los peronistas?
-La gente no es tan tonta. La sociedad nos ha devuelto el crédito y comprende que hay un nuevo radicalismo, que hay otro contexto internacional, que son distintos los dirigentes, que es distinta la sociedad, que son distintos los actores sociales. La esperanza no puede detenerla el Gobierno apelando a la historia. Si quieren discutir el pasado, vamos a los ámbitos académicos. Pero cuando se trata de política, no apelemos a la historia.
Yo también puedo recordar que de los 27 años de democracia ellos gobernaron casi 21, y ¡así estamos muchachos! No digo que peor que antes del ‘83, pero podríamos estar mejor. Si no estamos mejor es porque no hemos hecho las cosas bien y los que más posibilidad de hacerlas bien tuvieron han sido ellos.
-¿Por qué cree que la sociedad castiga tanto al radicalismo?
-Creo que porque ve en la UCR un partido de valores y nos exigen más. Si hubiéramos hecho en los ‘90 lo que hizo el justicialismo, no sé si nos hubieran perdonado. Fue infinitamente superior el daño que hizo el PJ en los ‘90 al país que el que le hizo la Alianza y hoy todavía estamos pagando su efectos.
A Menem lo acompañaron todos los que hoy están en el Gobierno. Padecen el síndrome de Korsakov, una enfermedad por la cual la persona pierde la memoria reciente y se inventa el pasado. Es una amnesia fabulatoria.
Fuente: Diario Los Andes Online
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Ricardo Alfonsín representa la única oposición al gobierno. Todos los otros competidores son peronistas y ya han estado en el gobierno. Ricardo es un gran candidato, con mucho carisma, sencillez, seguido por gente joven por los buenos valores que sintetiza Alfonsín en la política. Muchos independientes también lo acompañarán cuando descubran que es un gran candidato.